martes, 11 de marzo de 2014

EDUCACIÓN AMBIENTAL PARA TODOS


EDUCACIÓN AMBIENTAL PARA TODOS


     Los docentes desempeñan un papel determinante en la formación de las actitudes de los educandos. En ellos se debe despertar la curiosidad, desarrollar la autonomía, fomentar el rigor intelectual y crear las condiciones necesarias para el éxito de la enseñanza formal y la educación permanente. La importancia del papel que cumple el personal docente como agente de cambio, favorece el entendimiento mutuo y la tolerancia, participando en la formación del carácter y la mente de la nueva generación.

    Teniendo presente la función de la escuela y sus docentes como reproductora de la formación social, es importante que se plantee una práctica educativa  basada en la motivación endógena del niño, estimulando el desarrollo a futuro del pensamiento formal, y así extender la capacidad científica a otros ámbitos de su vida, lo cual, junto con el desarrollo de ciertas actitudes será el fundamento para una actuación efectiva ante la problemática ambiental.  Por consiguiente, se debe destacar la importancia que representa para el proceso educativo el contacto del niño con el medio físico, natural y social.

     La educación ambiental incumbe, de alguna manera, a los profesores de todas las materias y todos los niveles. Es por ello que se debe incorporar un enfoque ambiental a la mayoría de los programas existentes, pero este cambio no servirá de nada si el personal docente no cuenta con la formación adecuada, puesto que la formación del profesor constituye uno de los aspectos más importantes y significativos del desarrollo de los programas de educación ambiental. En este sentido se comprende, la educación ambiental como el reconocimiento de valores y desarrollo de aptitudes y actitudes necesarias para comprender y apreciar las interrelaciones entre el hombre, su cultura y su medio biofísico.

     No se puede decir que la educación ambiental no exista, lo que existe es una desorientada y vacía educación ambiental, el desconocimiento objetivo del medio, la falta de disfrute del mismo, la pasividad ante la problemática ambiental y la separación entre lo social y lo natural. La supuesta educación ambiental se ha convertido más en un asunto publicitario que ocupa vallas y espacios en los medios de comunicación que un fundamento esencial en los quehaceres educativos.

     Es tarea de los seres humanos remediar o por lo menos solventar una parte de estos problemas para de esta manera mejorar la calidad de vida de todos los habitantes de la tierra, la educación es uno de los principales elementos para esta acción, no solo transmitiendo los conocimientos acerca de contenidos sino más bien sensibilizando desde temprana edad a la conservación del ambiente.

     Es necesario entonces que se realicen esfuerzos para desarrollar en el profesor una conciencia crítica de los problemas del medio ambiente, y así  inducirle a sus alumnos a tomar actitudes responsables ante el mismo. La educación ambiental tiene un carácter permanente y será en gran parte el resultado de actividades auto educadoras, la práctica de investigaciones de tipo ambiental constituirá un elemento formativo de máxima importancia. Estar al tanto de los problemas ambientales de la zona donde se inserte el colegio es una fuente continua de actividades, los alumnos pueden participar en la resolución y gestión de algún problema ambiental.

    Si la educación ambiental persigue el desarrollo de personas capaces de analizar objetivamente la realidad, valorarla desde su personal opción ideológica y actuar con coherencia, se podrá acercarse a un medio ambiente reconocido y valorado. Surgirá entre los alumnos el debate, el juicio de valor, el sentido de responsabilidad, el contraste de posiciones y toma de decisiones acertadas ante los problemas del medio.